
Circularidad sin red de aliados es solo intención
La circularidad suele nacer dentro de la empresa como una convicción. Se hacen pilotos, se mueven algunas métricas, se ajusta el lenguaje. Y, de pronto, todo tropieza en el mismo punto: afuera.

La circularidad suele nacer dentro de la empresa como una convicción. Se hacen pilotos, se mueven algunas métricas, se ajusta el lenguaje. Y, de pronto, todo tropieza en el mismo punto: afuera.

Hay decisiones que se toman con números y decisiones que se toman con el cuerpo. Esta es de las segundas.

En casi todas las transformaciones hay un momento silencioso en que todo se define: cuando la conversación llega a finanzas. Hasta entonces, las ideas fluyen, los pilotos entusiasman, las áreas se alinean.

En muchas empresas, la circularidad entra por la puerta grande del anuncio y sale por la puerta chica de la rutina.

Hay pilotos que mueven la aguja y pilotos que mueven presentaciones. Los primeros incomodan, enseñan, obligan a decidir. Los segundos se lucen en una visita, pero nunca llegan al P&L.

Cada transformación tiene un momento en que deja de ser una idea y se vuelve una amenaza. Sucede cuando el cambio toca incentivos, presupuestos, estatus, métricas.

Hay industrias que viven con el margen pegado al piso. Donde una décima arriba o abajo decide el año. En esos rubros, la economía circular suele entrar tarde y con sospecha: “bonita idea, pero acá no da”.

Durante años, la palabra de moda fue “resiliencia”. Planes de continuidad, redundancias, seguros, inventarios de seguridad, proveedores alternativos, simulacros.

Hay números que funcionan como sirenas de incendio. Uno de ellos es el barril de petróleo a 150 dólares. No porque podamos predecir la fecha exacta —nadie puede—, sino porque la posibilidad es verosímil y sus efectos recorren silenciosamente toda la cadena de valor.

En algunas reuniones, la palabra “sustentabilidad” funciona como cortina de humo. Genera asentimientos, abre presentaciones, suma aplausos. Pero también despierta anticuerpos: “tema blando”, “costo extra”, “prioridad del próximo trimestre”.