MENTECIRCULAR

Columna de Opinión

Casos de rediseño que inspiran


Por Paolo Mazza – Fundador de mentecircular.


Cuando hablamos de economía circular, rediseño de modelos de negocio o innovación regenerativa, el ejemplo inmediato —casi automático— suele venir del norte global. Países escandinavos, Alemania, Holanda, Canadá. Y sí, muchos avances importantes han salido de ahí. Pero reducir la conversación circular al hemisferio norte es un error estratégico, especialmente para quienes trabajamos en América Latina.

En nuestra región, también hay empresas que están desafiando la lógica lineal desde el núcleo. Que no solo están optimizando procesos, sino transformando cómo crean y entregan valor. Casos que no siempre llegan a los rankings globales, pero que están demostrando que el rediseño circular es posible, viable y rentable incluso en contextos complejos.

Este artículo es un reconocimiento a esas experiencias. Pero también una provocación: ¿por qué seguimos mirando tan lejos, cuando tenemos aprendizajes valiosos aquí mismo?

 

1. Triciclos (Brasil): logística urbana + inclusión + valorización de residuos

 

Triciclos comenzó como una empresa de gestión de residuos, pero rápidamente entendió que su rol podía ser mucho más estratégico. Hoy es una plataforma latinoamericana de soluciones circulares que opera en varios países, conectando puntos críticos de la cadena: consumidores, marcas, recicladores, infraestructura urbana y valorización de materiales.

No venden camiones ni solo servicios de reciclaje. Diseñan soluciones urbanas, activan comportamientos y articulan ecosistemas. Es rediseño puro: de rol empresarial, de modelo de ingreso, de relación con los stakeholders.

Lo más relevante: su escalabilidad no depende de imponer un sistema único, sino de adaptar soluciones a las realidades locales, combinando tecnología, cultura y colaboración con gobiernos y comunidades.

 

2. Ecocarga (Chile): rediseño silencioso, impacto profundo

 

Ecocarga es un ejemplo de cómo la innovación circular no necesita grandes campañas ni tecnología futurista para ser efectiva. Se basa en un concepto simple pero disruptivo: recarga de productos de limpieza en formato a granel, a través de estaciones ubicadas en supermercados, centros comerciales y parques, estaciones de metro, oficinas de caja de compensación.

El rediseño no está solo en el producto. Está en el modelo de distribución, en la relación con los puntos de venta,las alianzas, en la educación al consumidor y en el enfoque de triple impacto. Ecocarga demuestra que se puede reducir residuos, disminuir el costo por uso, descentralizar el acceso y generar conciencia desde lo cotidiano.

Una lección importante: no todo rediseño circular requiere escalar globalmente. A veces, generar impacto en el territorio donde operas ya es un acto de regeneración con sentido empresarial.

 

3. Mamut (Bolivia): pavimento de caucho reciclado con enfoque de triple impacto

 

Mamut transforma neumáticos fuera de uso —uno de los residuos más complejos del continente— en pavimento urbano. Su solución no es solo técnica. Es profundamente sistémica: genera empleo formal, produce localmente, evita emisiones y reduce costos de mantenimiento para municipios.

El rediseño está en el producto, sí. Pero también en la forma en que entienden su negocio: no como una empresa de pavimento, sino como una solución de infraestructura regenerativa.

Además, su modelo integra alianzas con universidades, ONG y gobiernos, mostrando que la innovación circular también puede venir de pequeñas economías si hay propósito y visión de largo plazo.

 

4. Bancalimentos (Colombia): residuos como moneda de cambio

 

Bancalimentos cambió la lógica de valor: recibe residuos reciclables y a cambio entrega productos básicos (alimentos, artículos de higiene, gas, servicios). Funciona como una red de intercambio donde el residuo se convierte en medio de pago.

Este modelo no solo incentiva la valorización de residuos. También promueve la inclusión financiera, el acceso a bienes esenciales y la conciencia ambiental. Ha tenido impacto en cientos de comunidades rurales y urbanas, demostrando que el diseño circular también puede ser comunitario, solidario y educativo.

El rediseño está en la idea de que el valor no está solo en lo nuevo. También en lo que sabíamos desechar.


5. BioElements (Argentina): rediseñar el empaque, redefinir el negocio

 

BioElements es una empresa argentina que fabrica envases compostables, biodegradables y reutilizables a partir de residuos agrícolas. Pero más allá del material, lo interesante está en cómo plantea el vínculo con las marcas: no venden solo un envase alternativo, venden una narrativa regenerativa.

El rediseño está en ofrecer empaques que desaparecen sin dejar huella, pero también en asesorar a sus clientes en cómo incorporar esos materiales en una lógica de ciclo completo. Así, promueven cambios en los sistemas logísticos, en la experiencia de consumo y en la estrategia de marca.

BioElements conecta economía circular con comunicación, con identidad, con posicionamiento. Y eso los vuelve una solución integral.


6. Lo que tienen en común (y lo que nos enseñan)

 

Estas empresas tienen contextos, tamaños y estrategias distintas. Pero comparten algo fundamental: no partieron por cambiar materiales, sino por cuestionar la lógica de su modelo.

• No agregaron sostenibilidad como adorno, la pusieron en el centro.

• No se enfocaron solo en eficiencia, sino en relevancia.

• No esperaron regulación: la anticiparon.

• No siguieron recetas del norte: las adaptaron o crearon nuevas.

Y quizás la lección más poderosa es esta: el rediseño circular no necesita condiciones ideales. Necesita condiciones reales, una visión clara y la decisión de actuar desde lo que se tiene.

A diferencia de lo que suele asumirse, muchas de estas transformaciones nacieron en contextos adversos: restricciones de presupuesto, ausencia de políticas públicas claras, poca infraestructura. Sin embargo, eso no las detuvo. Al contrario, las forzó a innovar desde lo posible, desde lo local, desde lo esencial.

 

Cierre: ¿Qué puedes rediseñar tú con lo que ya tienes?

 

Chile, y América Latina en general, tiene desafíos enormes. Pero también un potencial enorme para liderar desde una economía circular adaptada a su realidad. No para copiar lo que hacen otros, sino para crear modelos que respondan a nuestras urgencias sociales, económicas y ambientales.

Los casos presentados aquí no son perfectos. Pero son reales. Son valientes. Son puntos de partida para repensar lo que hacemos. Y son una invitación a dejar de esperar condiciones ideales para empezar a rediseñar. El desafío no es copiarlos, sino inspirarse en su lógica: repensar el problema, reformular el rol, rediseñar la propuesta.

Porque al final del día, no se trata de aplicar lo que funciona en Europa. Se trata de hacer que funcione donde estamos. Con lo que somos. Y con lo que podemos transformar.

Y la pregunta final es inevitable: ¿Qué puedes rediseñar tú con lo que ya tienes?

 


 

Paolo Mazza
Fundador de mentecircular.

Relacionadas

El rediseño comienza cuando dejamos de optimizar lo ineficiente

Hay una escena que se repite en muchas empresas: equipos talentosos, metodologías pulcras, tableros de KPIs en tiempo real… y, sin embargo, la sensación de estar corriendo en una cinta. Más rapidez, más disciplina, más eficiencia; pero sobre un camino que ya no conduce a donde el negocio necesita ir.

Leer más

Rediseñar no es sofisticar: es volver al sentido

Hay palabras que, por repetidas, empiezan a perder filo. “Economía circular” es una de ellas. En demasiadas mesas de directorio se la usa como sinónimo de sumar capas: más indicadores, más sellos, más reportes, más proyectos que nacen en los bordes del negocio y se anuncian con entusiasmo mientras el centro sigue funcionando igual.

Leer más

No necesitas un plan perfecto. Necesitas empezar

Una de las barreras más frecuentes que veo en empresas que quieren avanzar hacia la economía circular no es la falta de ideas, ni de motivación, ni siquiera de presupuesto. Es la sensación de que el cambio es tan grande, tan estructural, tan transversal, que no se sabe por dónde empezar.

Leer más

No hay futuro rentable sin impacto positivo

Durante años, hablar de sostenibilidad en una reunión de directorio era casi sinónimo de hablar de costos. Costos asociados a regulaciones, a cumplimiento, a inversiones en eficiencia o a reportabilidad. Pero esa narrativa está cambiando.

Leer más